Trabajo digno y desarrollo productivo
Mediante un documento, el Partido Socialista fijó su postura frente al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei, al que calificó como “claramente regresivo” y cuestionó por “recortar garantías y eludir el debate de fondo: cómo impulsar el desarrollo económico y generar empleo digno”.
En el texto difundido públicamente, el espacio político sostiene que la discusión laboral no puede reducirse a la idea de “flexibilizar” derechos y advierte que la Argentina enfrenta un escenario complejo, atravesado por transformaciones tecnológicas aceleradas y problemas estructurales de crecimiento.
El documento señala que la expansión de la inteligencia artificial, la digitalización y las nuevas tecnologías de la comunicación impactan de lleno en el mundo del trabajo, en un contexto en el que la economía argentina no logra consolidar un sendero sostenido de inversión, productividad e inclusión.
Como consecuencia, describen un mercado laboral frágil, con alta informalidad, precarización y rotación, además de mayores dificultades para jóvenes y mujeres. Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC), la tasa de informalidad alcanzó el 43,3% en el tercer trimestre de 2025, un dato que —afirman— refleja la magnitud del desafío: millones de personas trabajan sin protección efectiva, sin aportes y con ingresos inestables.
Desde el Partido Socialista remarcan que no puede pensarse una mejora en el empleo sin un modelo de desarrollo productivo. En ese sentido, advierten que América Latina y el Caribe arrastran una “trampa de bajo crecimiento”, vinculada al escaso dinamismo de la inversión y la débil productividad, lo que limita la generación de empleo de calidad.
Críticas al proyecto oficial
En el documento, el Partido Socialista cuestiona el contenido del proyecto del Gobierno nacional y enumera una serie de puntos que consideran regresivos:
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Eliminación o restricción de derechos y debilitamiento de principios básicos del derecho laboral.
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Deterioro salarial y mayor vulnerabilidad en las condiciones de trabajo.
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Convalidación de la precariedad en plataformas digitales y riesgo de fraude laboral.
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Debilitamiento de la negociación colectiva y limitaciones al derecho de huelga.
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Impacto negativo en el financiamiento de la seguridad social.
Además, señalan que la iniciativa carece de legitimidad social al no haber surgido de una discusión tripartita y democrática entre el Estado, las organizaciones sindicales y los empleadores. “Una reforma laboral de esta magnitud exige consensos reales”, sostienen.
Propuesta alternativa
El documento también plantea que una reforma laboral debe tener como eje el trabajo digno y articularse con una estrategia de desarrollo productivo. Entre los principales lineamientos propuestos se destacan:
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Un régimen específico para MiPyME que simplifique trámites y promueva la formalización sin degradar derechos.
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Reducción progresiva de la jornada laboral hacia 40 horas semanales, con criterios de gradualidad.
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Regulación clara para trabajadores de plataformas, con presunción de laboralidad cuando corresponda y cobertura de seguridad social.
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Creación de un sistema nacional de formación continua para acompañar las transiciones tecnológicas.
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Mejora de la previsibilidad judicial mediante estadísticas públicas y fortalecimiento de instancias de conciliación.
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Impulso a políticas activas de salud y seguridad laboral.
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Incorporación de una agenda de cuidados que amplíe derechos y fomente la autonomía económica de las mujeres.
Finalmente, desde el Partido Socialista concluyen que la Argentina necesita un acuerdo amplio entre el Gobierno, los sectores productivos y el mundo del trabajo para definir un modelo de desarrollo sostenible que genere empleo formal y de calidad, sin retrocesos en materia de derechos laborales.




