El joven cuyo cuerpo fue hallado flotando en el arroyo Curupí este martes 5 de agosto, a la altura del segundo puente sobre la Ruta Nacional A009 (kilómetro 3), fue identificado este jueves por sus familiares como Pablo Daniel González, de 21 años, domiciliado en la zona de camino a Barros Pazos.
El hallazgo se produjo alrededor de las 18:40 horas del martes, cuando personal de la Subcomisaría XI de Puerto Reconquista tomó conocimiento de la presencia de un cuerpo sin vida en el agua. Efectivos policiales y peritos del Departamento Científico Forense de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) intervinieron en el lugar, extrajeron el cuerpo y realizaron las primeras pericias.
El médico policial determinó que se trataba de un masculino joven, de entre 25 y 30 años, y que la causa de muerte fue asfixia por inmersión, sin presencia de lesiones ni heridas externas visibles, y con un estimado de 72 horas de fallecimiento. Además, no se hallaron indicios de participación de terceras personas. El cuerpo fue trasladado a la morgue del Hospital Central de Reconquista, ya que no contaba con documentación que permitiera su identificación en ese momento.
LO QUE SE CONOCIÓ ESTE JUEVES:
Este jueves 7 de agosto, alrededor de las 15:30 horas, una mujer se presentó ante las autoridades tras haber leído en los medios locales las características físicas del cuerpo hallado. La mujer, identificada como Lucrecia Maricel Benítez, de 40 años, domiciliada en Barrio Luján de Reconquista, expresó que podría tratarse de su hijo, a quien no veía desde el pasado 26 de julio.
Junto a su hija Estefanía Elizabet Benítez, de 25 años, ambas concurrieron a la morgue y reconocieron el cuerpo como el de Pablo Daniel González, basándose en rasgos físicos y tatuajes. Las mujeres informaron que el joven se encontraba generalmente deprimido y que tenía antecedentes de consumo de sustancias.
En paralelo, una bicicleta rodado 26 tipo playera, de color gris y celeste, había sido encontrada el 27 de julio en estado de abandono sobre la pasarela ciclística del mismo arroyo Curupí. El rodado, que estaba en regular estado de uso, fue identificado por la familia como el medio de transporte que habitualmente utilizaba González.
Puesto en conocimiento el fiscal en turno, Dr. Ríos, se dispuso la entrega del cuerpo a los familiares para la realización del sepelio y posterior inhumación. La causa fue caratulada como NN s/muerte por asfixia por sumersión, con intervención de la Unidad Fiscal Reconquista del Ministerio Público de la Acusación.