Los gobiernos de Goya y provincia de Corrientes iniciaron gestiones ante el Gobierno nacional con el objetivo de encontrar una solución a la crítica situación de la empresa textil Alal, que ayer notificó el cierre y despido de unos 260 trabajadores.
El intendente Mariano Hormaechea y el gobernador Juan Pablo Valdés solicitaron audiencias con funcionarios nacionales del área correspondiente para abordar el conflicto generado por el cierre de la hilandería, una decisión que impacta de manera directa en igual número de familias y en la economía local en general.
Desde el Ejecutivo local señalaron que la medida adoptada por la empresa se enmarca en el contexto de la caída de las ventas del sector textil y en las dificultades para sostener la operatividad de la firma, situación que se vio agravada por las políticas nacionales, la apertura de importaciones y los elevados costos de servicios, en particular el de la energía eléctrica.

Al tomar conocimiento del comunicado empresarial y de los telegramas de despido recibidos por los operarios, Hormaechea se comunicó de inmediato con el gobernador Valdés para coordinar acciones conjuntas y avanzar en gestiones urgentes ante Nación, afirma el comunicado del municipio goyano.
Se recuerda también que, durante la gestión provincial anterior, se había otorgado a la empresa un crédito a tasa cero para sostener su funcionamiento, aunque la profundización de la crisis llevó finalmente a la actual decisión empresarial.
En ese marco, el intendente también mantuvo contacto con los directivos de Alal para interiorizarse sobre las causas del cierre y poner en conocimiento las gestiones que se llevarán adelante desde el municipio en conjunto con el Gobierno provincial, quedando a disposición.




