Vivir en Reconquista y haber compartido cancha con Lionel Messi no es algo común. Mucho menos haber sido capitán y campeón en Europa venciendo nada menos que al Bayern Múnich. David Abraham es una de esas historias que explican por qué el fútbol también es constancia, liderazgo y saber elegir el momento justo para cerrar un ciclo.
Abraham es uno de los pocos ex futbolistas con recorrido internacional que eligió establecer parte de su vida en el norte santafesino. Su vínculo con Reconquista y Avellaneda responde a una decisión familiar: su hijo Alfonso vive en Reconquista y eso lo llevó a organizar su rutina entre distintos puntos del país.
“Mi vida hoy es 15 días acá y 15 días allá. Cuando estoy en Reconquista disfruto de estar con él y de compartir el día a día”, explicó el ex capitán del Eintracht Frankfurt, quien es habitual verlo recorriendo tanto Reconquista como Avellaneda.
Ese arraigo también se transformó en un proyecto deportivo concreto. En Avellaneda, Abraham es uno de los impulsores de “Il Capitano”, un destacado complejo de fútbol 6 que rápidamente se posicionó como uno de los más destacados del norte santafesino. La iniciativa surgió con el objetivo de generar un espacio de calidad para la práctica deportiva y el disfrute de chicos, jóvenes y adultos.
“Fue una forma de invertir y de aportar algo a la comunidad, pensando también en el futuro”, señaló Abraham sobre el proyecto, que lleva un nombre directamente vinculado a su historia como capitán y campeón en el fútbol alemán.
Su carrera:
Nacido en Chabás (provincia de Santa Fe), Abraham debutó en Primera División con apenas 17 años en Independiente, club al que llegó desde su ciudad sin imaginar hasta dónde podía llegar. “Cuando llegué a Independiente me di cuenta del nivel. En séptima me fue muy bien, fui capitán, y en un año y medio ya estaba entrenando con la Primera campeona”, recordó.
Ese primer paso fue el inicio de una carrera de 14 años en el fútbol europeo, con pasos por Basilea (Suiza), Getafe (España), Hoffenheim y Eintracht Frankfurt (Alemania). En Suiza vivió uno de los impactos más fuertes de su carrera: la Champions League. “Escuchar el himno, ver la pelota, enfrentar al Bayern, al Manchester United, a la Roma… era una locura. Jugadores que veías por televisión y después los tenías enfrente”, contó.
Entre los rivales más difíciles que enfrentó en Champions destacó a Ryan Giggs, Francesco Totti y al poderoso Bayern lleno de figuras como Ribéry, Robben y Mario Gómez. “No es uno solo, es el equipo lo que te supera”, explicó.
El Frankfurt, la cinta y la hazaña ante el Bayern
El punto más alto de su carrera llegó con el Eintracht Frankfurt, club al que arribó en la temporada 2015/16. El primer año peleó por no descender, pero en apenas dos temporadas se convirtió en capitán y líder de un equipo que hizo historia.
“Frankfurt necesitaba una reestructuración. Llegó Niko Kovac, cambió la mentalidad y buscó jugadores que no le tengan miedo a nadie. A los argentinos eso nos sale natural”, relató entre risas.
En 2018, Abraham levantó como capitán la Copa de Alemania, tras vencer 3-1 al Bayern Múnich en Berlín. “La diferencia entre el Bayern y el resto es enorme. Ganar una final así es una sensación imposible de describir”, afirmó.
Messi, la evolución constante y el Mundial Sub 20
David Abraham fue campeón del mundo Sub 20 en 2005 y compartió plantel con Lionel Messi. Sobre Leo, fue contundente: “Nunca dejó de crecer. En el Sudamericano era uno y seis meses después, en el Mundial, era otro futbolista. No tuvo baches, siguió evolucionando siempre”.
Y agregó: “Hoy, con casi 40 años, lo siguen marcando de a dos o tres y sigue haciendo cosas imposibles. Va a pasar mucho tiempo hasta que aparezca algo así”.
El retiro en lo más alto y el regreso a casa
En 2021, tras la pandemia, Abraham decidió retirarse en el máximo nivel. “Terminé un partido, entregué la cinta y supe que ya estaba. Quería estar más con mi hijo”, contó.
El cierre fue simbólico: volvió a jugar en Huracán de Chabás, el club de su pueblo, y luego inició una nueva etapa de vida, repartiendo su tiempo entre Funes, Reconquista, Avellaneda y Frankfurt (Alemania).
“Que lo más importante sea lo más importante”
Al final de la entrevista, Abraham dejó una frase que resume su recorrido. Si su vida fuera un libro, la tapa tendría una foto con su hijo en una cancha de fútbol.

El título sería una idea simple y profunda:
“Que lo más importante sea lo más importante”.
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