El director del Hospital Central de Reconquista, Juan José Nardín, se refirió públicamente al caso que generó gran conmoción en la ciudad: la muerte de Umma López, una niña de un año y medio, hija de Valeria Soledad Fernández y José Luis “Jeta” López.
En diálogo con este medio, el profesional explicó cómo fue la atención médica brindada y aseguró que el hospital está a disposición de la familia ante una situación de esta magnitud.
“El equipo del hospital está siempre abierto a las demandas de la familia en casos de esta magnitud”, manifestó.
El cuadro clínico de la niña
Nardín detalló que la pequeña presentaba una patología neurológica congénita y que había ingresado al hospital el pasado sábado con un cuadro febril.
“Ingresó el sábado por un síndrome febril, fue atendida por la guardia y quedó internada en observación durante cerca de ocho horas”, explicó.
Según indicó, durante ese tiempo se realizaron controles y estudios médicos. Luego de la observación y ante la evolución del cuadro, se dispuso el alta médica con pautas de alarma para la familia.
“Tras los estudios y la observación se dio un alta médica con pautas de alarma”, señaló.
El director también aclaró que el tratamiento indicado correspondía al cuadro clínico que presentaba la menor.
“Se recetó un medicamento acorde a su cuadro, en este caso paracetamol”, afirmó.
La complicación posterior
Horas después del alta, la situación de salud de la niña se agravó.
“La paciente agregó otro síntoma asociado que fue la convulsión”, indicó Nardín.
A partir de ese momento, la menor fue internada en terapia intensiva, donde recibió asistencia respiratoria.
“Fue internada en terapia intensiva y estabilizada mediante respirador artificial. Se fue bajando la sedación y durante la madrugada tuvo una complicación que derivó en el deceso de la paciente”, explicó.
La complejidad de los cuadros médicos
El director del hospital también se refirió al debate que se generó en torno al alta médica otorgada previamente.
“Con el diario del lunes es más fácil buscar los errores y los aciertos”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que la evolución de los pacientes puede cambiar en cuestión de horas.
“En medicina 2+2 no es 4. Tal vez si no se le daba el alta se salvaba o quizás no. Uno evalúa el momento del paciente y, en el transcurso de las horas de internación, se analiza si hay mejoría o no”, expresó.
Para graficar la imprevisibilidad de ciertos cuadros clínicos, el profesional utilizó una comparación.
“Es como cuando ves un electro y decís ‘puede hacer la maratón’, pero eso no quita que durante la maratón tenga una muerte súbita”, explicó.
Finalmente, Nardín indicó que tras lo sucedido se evaluarán posibles medidas internas, aunque aclaró que no siempre es posible prever determinados desenlaces.
“Se tomarán medidas después de esto, siempre sucede. Si hubiera guardia pediátrica tampoco sabemos, tal vez hubiera pasado lo mismo o quizás no”, concluyó.
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