El juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde, fue designado como nuevo integrante de la futura Corte Suprema de Justicia de Santa Fe y aseguró en Vía Libre que su llegada al máximo órgano judicial provincial representa no solo un desafío personal, sino también una oportunidad histórica para el norte santafesino.
“Uno puede ser cualquier cosa en la vida menos desagradecido”, expresó Alurralde, al destacar el respaldo recibido por legisladores, instituciones y la comunidad del norte provincial. Mencionó especialmente el acompañamiento del Colegio de Abogados de Reconquista y del Club de Leones, institución a la que pertenece y que, según señaló, valoró su idoneidad profesional y humana.
Representación del Norte y cambio de paradigma
El magistrado subrayó la importancia de que, por primera vez, la Corte tenga un representante radicado en el norte santafesino.
“Es bueno que alguien pueda plantear las necesidades de nuestra región en materia de justicia. No puede ser un hecho histórico simplemente venir al Norte; al contrario, hay que estar, recorrer y escuchar”, afirmó.
Alurralde aseguró que continuará viviendo en la región y que mantendrá el contacto permanente con la comunidad. “No pierdo la memoria de todo lo que he recibido de esta sociedad”, sostuvo.
El proceso de designación
Sobre el proceso legislativo, explicó que no pudo asistir a la audiencia pública debido a un caso federal urgente —la detención de un narcotraficante conocido como “Turu” Mendieta—, pero sí participó de la entrevista privada ante la Comisión de Acuerdos.
En ese marco, remarcó que su “mejor currículum” no son los cursos realizados sino su desempeño en la función judicial. “El currículum son papeles; lo importante es lo que uno ha hecho y la idea que tiene de lo que deben ser los jueces interactuando con la sociedad”, indicó.
Durante el debate legislativo, el diputado provincial Emiliano Peralta lo definió como “un magistrado con idoneidad técnica y moral de las que no abundan”, mientras que el senador Orfilio Marcón destacó que se trata de una jornada histórica para la región, que durante años reclamó representación en la Corte.
“Nadie es imprescindible”
Consultado sobre qué ocurrirá con el Juzgado Federal de Reconquista, Alurralde aclaró que generará la vacante correspondiente para la designación de un nuevo juez o jueza mediante concurso.
También relativizó las expresiones de quienes viven su partida como una pérdida para la ciudad: “Nadie es imprescindible en la función. Uno cumple un ciclo y vendrán otros magistrados que le darán su propia impronta”.
Una Justicia más abierta y cercana
En cuanto a su visión institucional, el futuro ministro de la Corte planteó la necesidad de avanzar hacia una justicia “más abierta, visible y cercana”.
“No somos personas especiales ni tenemos un mandato divino. Somos personas de carne y hueso que debemos tener empatía con la sociedad”, afirmó.
Independencia y límites
Alurralde fue enfático respecto a su independencia. Reveló que una de las condiciones que le transmitió el gobernador al ofrecerle el cargo fue que no habría ningún tipo de condicionamiento político.
“Si hubiera habido algún tipo de pedido para fallar de una manera determinada, no hubiera aceptado. No llego a la Corte para complacer a nadie”, sentenció.
Recordó antecedentes de su carrera en los que no cedió ante presiones políticas ni institucionales y aseguró que mantendrá la misma postura en su nuevo rol.
Desafíos por delante
El magistrado reconoció que el cambio real en el funcionamiento de la justicia debe impulsarse “desde la cabeza” del Poder Judicial y que el liderazgo será clave en un órgano colegiado de siete miembros.
“Tengo muchos proyectos e ideas para implementar, pero primero deberán ser planteados y consensuados en el Tribunal”, explicó.
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