Durante 2025, la provincia de Santa Fe capacitó a 43.850 personas en manipulación segura de alimentos y otorgó la misma cantidad de carnets habilitantes, a través de más de 1.900 instancias formativas desarrolladas en todo el territorio provincial.
Las capacitaciones fueron coordinadas por la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAL), dependiente del Ministerio de Salud de Santa Fe, y estuvieron dirigidas a trabajadores del sector alimentario, emprendedores, integrantes de organizaciones sociales, docentes, estudiantes secundarios y personal del servicio penitenciario, entre otros.
En comparación con 2024 —cuando se dictaron 1.533 capacitaciones y se emitieron 35.324 carnets—, los números de 2025 muestran un aumento tanto en la cantidad de cursos como en las personas alcanzadas.
El carnet de Manipulación de Alimentos es obligatorio e intransferible para quienes producen, elaboran, fraccionan, comercializan, transportan o distribuyen alimentos o materias primas. Actualmente, el documento se emite en formato digital y cuenta con validación mediante código QR.
Articulación con otros sectores
Durante el año, la ASSAL desarrolló acciones conjuntas con distintos ministerios y organizaciones. En coordinación con el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano, se otorgaron carnets gratuitos a 1.116 personas que integran 301 organizaciones sociales de Rosario y Santa Fe.
También se trabajó con el Ministerio de Educación en la capacitación de estudiantes de 5º y 6º año de escuelas secundarias técnicas, quienes egresaron con el carnet habilitante, ampliando sus oportunidades de inserción laboral. En la ciudad de Santa Fe, participaron unos 300 alumnos de siete instituciones educativas.
Además, se brindó formación a futuros docentes de nivel inicial, personal e internos del sistema penitenciario que desempeñan tareas en cocinas, y referentes de comedores comunitarios, iglesias y asociaciones civiles.
Capacitación inclusiva
Desde diciembre de 2023, la ASSAL implementa una modalidad de capacitación con contenidos adaptados para jóvenes y adultos con discapacidad que participan en la elaboración, transporte o comercialización de alimentos, tanto en emprendimientos familiares como en instituciones y espacios del sistema alimentario formal.
Esta experiencia fue presentada a nivel nacional durante el 4º Congreso de Bromatología de Córdoba, como una política orientada a promover el acceso al trabajo y la inclusión en el sector alimentario.




