Fue una semana cruzada por una serie de hechos muy lamentables todos y que nos deben llamar a la reflexión, pero no solo esto movernos a la acción, a emprender un camino diferente al actual, porque los conocimientos de la propia realidad nos indican que estamos mal, vamos mal y podemos ir todavía peor.
Arrancamos con el testimonio de un oyente de Vía libre Radio quien manifestaba el peligro que representa Nico Oliva en la zona céntrica de la ciudad. Su agresividad fue el común denominador de nuestros oyentes y lectores. Nadie pide expresamente que lo “metan necesariamente preso“, solo se requiere que pueda recibir la atención correspondiente antes que haya una víctima que luego todos lamentemos. La policía no puede actuar hasta que no haya cometido un delito y los fiscales, en más o en menos, dicen lo mismo. La pregunta surge natural: ¿qué debemos esperar que suceda para que este joven deje de ser un potencial peligro para los vecinos que circulan por centro de la ciudad? Es de imaginar que algún organismo debe actuar para la salud de Nico y la seguridad de la población.
Esto, que desde ya no es un dato menor, viene también a colación de lo que sucedió con Matías Alberto Paczkowski, quien iba con su hija por calle 9 en torno a la plaza 9 de Julio de Avellaneda, cuando imprevistamente y sin mediar ninguna discusión lo agrede físicamente en su cabeza “Máscara“ Mussin , por lo que debió ser llevado al hospital para recibir la atención correspondiente. Matías confió en la producción de Vía Libre para manifestar su indignación.
Les escribo por la necesidad de contar la situación vivida. Se trata de una persona en estado de psiquiátrico importante que seguramente muchos ya conocen. YO IBA CAMINANDO CON MI HIJA Y SIN MEDIR PALABRAS O ALGO QUE SE LE PAREZCA ME DA UN GOLPE DE PUÑO Y ME DESVANEZCO EN EL ACTO CON ELLA. Matías advierte también que esta persona no puede estar suelta por seguridad. No tomaré ninguna represalia porque está enfermo, no es normal. Se necesita la colaboración de toda la ciudadanía para que este sujeto no ande deambulando, no puede andar solo. El testimonio de Matías manifiesta lo que le sucedió junto a su hija y no transmite venganza, sino la necesidad que su victimario reciba la atención correspondiente. Lo dice con meridiana claridad, esta persona no puede andar solo por la calle, cualquiera puede terminar siendo víctima de él.
La policía informó en las primeras horas de la tarde del ultimo sábado que procedieron al traslado de Víctor Gabriel Muzzin, de 31 años de edad, a la sala de salud mental del Hospital Regional Reconquista. El municipio de Avellaneda se expidió también sobre lo sucedido con Muzzin. Allí explican que la Secretaría de Desarrollo Humano, articulando con los distintos actores del sistema, actuaron en este caso en reiteradas oportunidades. Como una forma de poner blanco sobre negro, o de poner la pelota en el campo que corresponde, destacan: “la competencia en salud mental es provincial, por lo que las decisiones finales corresponden a los organismos de esa jurisdicción, con quienes se trabaja de forma permanente”. Dicen también en ese mismo comunicado que “no vamos a naturalizar ni permitir situaciones de violencia que pongan en riesgo a la sociedad”. Es de celebrar que esto se exprese, este columnista desde hace mucho tiempo, viene señalando la necesidad de poner entre los principales temas de la agenda política a la seguridad, a la venta de droga, a la delincuencia, la violencia social y la salud mental.
Hablando de seguridad mental, hay otro severo problema que como sociedad nos interpela y es la cantidad de suicidios que se suceden. La experiencia nos indica que estamos muy por sobre la media a nivel nacional. La provincia realizó en Reconquista el segundo encuentro de la Mesa Intersectorial de Abordaje para la prevención del suicidio. Lo único que queda en claro es que son muy ingeniosos todos al momento de poner títulos o describir situaciones. Articular la usan tanto que ya deberían buscar otra palabra que la reemplace. Mesa intersectorial está también muy usada. La salud mental requiere de un abordaje integral, pero al decir de los resultados obtenidos hasta el momento, algo le está faltando a ese tipo de mesas. La gente sigue adoptando la dramática decisión de quitarse la vida y otros buscan acabar con personas inocentes como es Matías. La conclusión es menos mesas, los diagnósticos y la articulación se presupone que a esta altura ya deben de estar, ahora hace falta salir a la cancha, aunque haga calor o frio, hace falta trabajo, esfuerzo y especialmente mucho compromiso, hace falta en términos futbolísticos ponerse y transpirar la camiseta.
Les deseo una muy buena semana.
Lic. José Carlos Odasso




