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La pelota no se mancha, pero la AFA… por Carlos Fara

Fara Carlos

Buen día! ¿Qué otra cosa se puede hacer en un domingo lluvioso que leer, además de ver películas? El Chiqui y la AFA están a full en todos los titulares y por ahí empezamos la columna semanal. Como siempre, los espero en Perfil, Los Andes y 59 medios más. Que tengas linda semana!

 

El Javo se bajó del avión, hizo gala de la camiseta de Estudiantes, posteó una foto de Bilardo y Zubeldía, y mandó a dos perros a ladrar un poco: el coloso y la Pato. Buenos reflejos para un presidente que acaba de recibir un apoyo sustantivo en las elecciones del 26-O. Es que el lío de la AFA ha terminado por trascender lo que eufemísticamente Néstor llamó “corrupción entre privados” (refiriéndose al caso Skanska), para pasar a ser un tema de la justicia federal. En la opinión pública, el gobierno lleva las de ganar. La flamante senadora Bullrich lo planteó en términos adecuados: Tapia y compañía forman parte de la casta que se debe desmantelar.

El león dio señales simbólicas, pero por ahora no pronunció palabras. Estuvo listo. Siempre se puede desenganchar de lo que hayan dicho y hecho los demás. Sobre todo, cuando se trata de un personaje / organización con la cual la gestión había firmado una tregua y había salido de agenda la conversión de los clubes en sociedades anónimas. Sabemos de memoria que es un tema delicado porque atrás del Chiqui habrá que vérselas con el poder supranacional de la FIFA, y teniendo en cuenta que el próximo mundial se juega nada menos que en la casa de Trump. Son de esos temas en los que hay tantos hilos cruzados que casi es preferible no hacer olas.

¿Cuántos hilos puede haber entre el affaire AFA y lo que se va a empezar a discutir en Diputados en pocos días? Nunca se sabe. LLA debe avanzar con paso firme y evitar un martes 13 con la reforma laboral, teniendo en cuenta que tiene todo para imponerse, mientras va operando en el Senado. ¿Para qué sumar problemas innecesarios? Mejor dejar que las aguas fluyan. Lo importante es lo importante. Ya varios errores políticos y legislativos cometió esta administración en 2025 cuando tenía viento a favor.

Ese viento está patentizado hoy en la opinión pública. No se podría decir que el “gatito mimoso” es alto, pero sí rubio y de ojos celestes. El último reporte del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la Universidad Di Tella informó un crecimiento por segundo mes consecutivo, luego de haber tenido abruptas caídas en agosto y septiembre. Es decir que todo lo que perdió en su momento, lo recuperó en la pre y post elección del 26-O. La diferencia es que lo generado en esta última medición de noviembre -casi 18 % de incremento- se debió a las lógicas expectativas positivas post triunfo electoral, bastante por encima de lo esperable. Algo así como “el ganador cobra doble”. Excluyendo diciembre de 2023, cuando recién asumió Milei, es la suba más pronunciada en estos 23 meses de gestión, para tener una idea del impacto de la victoria en el electorado.

¿Hasta cuándo seguirá subiendo? Es difícil de decir, pero probablemente esté cerca del techo, sobre todo teniendo en cuenta que la sensación mayoritaria es que la actividad no está creciendo (pese a los datos corregidos del EMAE del INDEC). Los cierres de fábricas para convertirse en importadoras están a la hora del día, la mora sigue subiendo notablemente, los bancos pierden rentabilidad, las ventas en los supermercados siguen sin recuperarse, y muchos municipios de varias provincias van a tener problemas para pagar aguinaldos porque se cayeron mucho las coparticipaciones provinciales.

Es una sociedad que, una vez que depositó su voto en las urnas, se dio media vuelta y siguió adelante con su vida cotidiana hasta nuevo aviso. Como sabemos, estamos entrando en la estacionalidad pre fiestas la cual, no solo vira el foco hacia lo familiar / personal, sino que además está habitualmente teñida de optimismo por el espíritu de celebración y de balance. Salvo que acontezca algo muy negativo con el gobierno, lo más probable es que la temporada veraniega distraiga del acontecer político y eventualmente el interés regrese en marzo, con el año escolar en marcha.

Algunos indicadores económicos negativos -como los señalados antes- no le vienen nada mal a la gestión libertaria, ya que obliga a varios gobernadores a ser prudentes y concesivos. Si estuvieran “dulces”, quizá no serían colaborativos. Con el shock político de las elecciones, la administración Milei parece más calma y ordenada. Parte de los conflictos internos se desactivaron porque la puja de poder y conceptual la ganó Karina frente al “pibe de oro”. Como lo señalamos ya en marzo, el “triángulo de hierro” había dejado de existir. La última prueba la dio el jefe de la SIDE, quien cambió de bando sin decir agua va. ¿Para qué pelearse con la secretaria general de la presidencia, que es como enfrentarse con el propio primer mandatario?

Este aparente ordenamiento político le estaría facilitando las cosas a Santilli, quien sin duda está haciendo lucir una astucia de la que quizá carecía Francos, aun con todos los atributos favorables que poseía. El “colo” levanta el teléfono correcto antes de avanzar, tomando una distancia prudencial de Santiago Caputo. Esto le ha permitido un primer logro que es la conformación de un interbloque federal basado mayormente en los gobernadores del norte, varios de origen peronista. Como en toda negociación, cada parte da un paso, pero no avanza a uno siguiente hasta que no ve correspondencia de la contraparte. Hasta acá hubo anuncio de dicho espacio. Ahora resta ver si el gobierno cumple con los requerimientos que se le han planteado.

Mientras, Kicillof está transpirando la gota gorda porque tendrá presupuesto, pero por ahora sin autorización para endeudarse. El cristinismo no lo va a ayudar por la puja política (salvo que Axel firme una rendición incondicional, difícil que suceda). Sin ordenamiento económico, no puede tomar decisiones autónomas en lo político, pensando en la presidencial. Por cierto ¿un gobernador peronista del norte se animaría a darle pelea al bonaerense, imaginando que puede reeditar la famosa interna Menem – Cafiero? Soñar no cuesta nada. ¿El gobierno empezó a operar en ese ámbito eligiendo adversario?

La pelota no se mancha, pontificó el Diego. Total, la que está manchada es la AFA

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