El pasado martes hablamos en nuestro programa radial con Juan Baena —también conocido por su nombre real, Omar Haddad—, el hombre detrás de uno de los mayores éxitos de Los Palmeras. “Ya me acostumbré a que me digan de las dos maneras. En la industria todos me conocen como Juan Baena porque fue el nombre artístico que llevé adelante. Mi nombre legal es Omar Haddad”, explicó.
Aunque muchos no lo saben, Baena no llegó a recibirse de médico: “Yo no soy médico recibido, soy médico estudiante. Estudié hasta las últimas materias”, aclaró. Fue durante esa etapa universitaria cuando se le abrió la posibilidad de producir su primer disco con un manager de Paraná, una oportunidad que le cambió la vida. “Siempre voy a estar agradecido porque me enseñó muchísimo de la industria”, remarcó.
Uno de los momentos que más lo marcó fue la reacción de su padre cuando le contó que quería dedicarse a la música. “Mi papá, que era quien pagaba la carrera, me salió con algo que quizá otro padre no habría dicho”, recordó emocionado. “Me dijo: ‘Vos sos eso. Tenés que probarlo. Hacelo hasta las últimas consecuencias. Si te va mal, no va a ser un fracaso porque lo diste todo’.” Ese apoyo fue clave para que decidiera apostar de lleno por su vocación: “Seguí estudiando música hasta que me di cuenta que mi sueño y mi felicidad estaban en otro lado. La medicina estará siempre en mi corazón, pero elegí lo que me hizo feliz”.
Nacido en Ceres el 12 de marzo de 1962 y criado en Coronda, Baena creció en un hogar donde convivían Mozart y Pepito Pérez. Hijo de un profesor de Historia y Geografía y de una empleada administrativa, su formación musical fue tan diversa como rica.
“Soy el autor y compositor de Bombón Asesino”, reafirmó sin vueltas. Y añadió que todos los arreglos originales también son suyos: “Desde el acordeón de entrada hasta cada detalle. El tema es completamente mío, tanto la música como la letra”.
Con una carrera que supera las mil canciones compuestas, Baena continúa activo tanto escribiendo como produciendo a otros artistas. Pero Bombón Asesino ocupa un lugar especial, no solo por su impacto cultural sino por cómo nació. “La composición es un momento hermoso, inexplicable. Ese día estaba trabajando en otra cosa, paré para tomar unos mates, me senté frente al teclado y toqué un re menor. De ahí salió algo raro, distinto… y apareció la letra y la música juntas, cosa que casi nunca me pasa”, relató.
El estribillo surgió de golpe. “Ahí dije: ‘Tengo algo lindo’. Dejé el mate y en 15 o 20 minutos terminé el tema. Después hice el acordeón de entrada y escribí lo que sentía”.
Cuando lo tuvo listo, supo que la canción tenía gancho, pero jamás imaginó su destino. “Nunca pensé que iba a llegar hasta donde llegó: 22 años después, 15 películas donde se usó, permisos para publicidades, más de 30 versiones en todo el mundo y en diferentes idiomas. Es algo que no tiene explicación, pero emociona profundamente haber creado una canción así”, concluyó.
Aquí podes escuchar la nota completa




